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Crónica del viaje al fin del mundo III
Héctor Zorzi - Aventurero

Héctor Zorzi partió hacia Tierra del Fuego a bordo de su moto, el 29 de diciembre de 1998 (ver Crónica del viaje al fin del mundo I). Luego de lograr ese primer objetivo (ver Crónica del viaje al fin del mundo II), enfiló hacia el glaciar Perito Moreno a continuar con su emocionante aventura. Así lo relata Héctor:

7 de enero de 1999

Una noche larga. Habíamos partido de Ushuaia a las 18:30 del día anterior y a las 7 de la mañana aún estábamos sobre las motos.

El sol, en estas latitudes se oculta muy tarde y el cielo permanece iluminado casi hasta la medianoche y desaparece totalmente sólo por unas horas. A las 4 de la madrugada ya se dejaban ver los primeros reflejos del sol.

Durante todo el trayecto, improvisados juegos con las bocinas y las luces nos mantuvieron despiertos. La lluvia en los últimos kilómetros de ripio alertó nuestros sentidos y el esfuerzo por mantener la atención sobre el camino hizo que el cansancio nos convirtiera en un par de zombis.

Cerro Sombrero fue la parada obligatoria para pasar esa mañana. Habíamos recorrido mas de 280 Kilómetros de ripio y otro tanto de asfalto. Puede parecer una locura haber manejado 13 horas seguidas por esos caminos, pero si no, ¿la aventura donde está?

Luego de las lluvias de la madrugada, el camino se había deteriorado bastante, lo que demoró nuestro arribo a la balsa que nos devolvería al continente. Al bajar de la balsa nos tocó un tramo de asfalto, pero de una sola mano, lo que nos obligó a mantener la atención ante los automóviles y camiones que cruzábamos.

Llegamos por fin a Río Gallegos, donde cargamos combustible. Tomamos unos mates y planeamos la ruta hasta El Calafate, distante 300 Kilómetros. Nos informaron que sólo hay combustible a mitad de camino, en La Esperanza, y que en ocasiones "se secan los tanques", para agregar que, además, "es la zona más fría de la provincia". Eso lo pudimos comprobar. A las 10 de la noche partimos rumbo a El Calafate.

8 de enero

Llegamos a El Calafate a las 2 de la madrugada. Recorrimos hoteles y hosterías sin encontrar lugar donde pasar la noche. Creo que nuestro aspecto de "motoqueros" no ayudaba. Terminamos en el camping de un sindicato, donde armamos la carpa en el primer claro que encontramos.

Sólo la fuerza del sol del mediodía nos despertó del profundo sueño. Al salir de la carpa conocimos el lugar donde acampamos y reagrupamos las pertenencias dispersadas por el apuro de la noche anterior, al armar campamento.

La idea del día era llegar al Glaciar Perito Moreno, a 60 kilómetros de donde estábamos y por una ruta de excelente ripio. Los lugareños nos aconsejaron no viajar antes de las 5 de la tarde ya que el transito de ómnibus y autos trasladando turistas desde y hacia el glaciar, dificultaría nuestro viaje. Llegamos al Parque Nacional Los Glaciares a las 7 de la tarde y nos fuimos directamente al Glaciar Perito Moreno.

¿Cómo describir la sensación de ver esa maravillosa obra de la naturaleza? Muchas veces imaginé estar en ese lugar, pero qué distinto es estar y ver, sentir y estremecerse con el sonido del hielo rompiendo contra el agua. Es único.

A las 9 de la noche fuimos hacia el camping del parque. Allí me encontré con Fabio, un vecino de Santa Rosa. ¡Enorme sorpresa nos llevamos!

9 de enero

Todo el día lo dedicamos a contemplar el glaciar, maravillados. Además, habíamos cumplido con nuestra segunda meta. Partiríamos de allí, a las 7 de la mañana del día siguiente.

10 de enero

Un cálido amanecer nos acompañó en los preparativos de la partida. Luego, no todo salió como lo habíamos planeado. Alrededor de las 18:00, cerca de Comandante Luis Piedrabuena, el viento rompió nuestros cálculos y el promedio se fue a pique. Las motos gastaron, entonces, un 50 % mas de combustible y tuvimos que bajar la velocidad para preservarlo.

Viendo que el clima empeoraba y tras once horas sobre el asfalto, decidimos pasar la noche en Piedrabuena, y en la misma cabaña utilizada cuando pasamos hacia Ushuaia.

11 de enero

El día comenzó cálido, despejado y con buen clima para rutear. Partimos de Piedrabuena a las 11:00. Atrás quedaron Puerto San Julián, Tres Cerros -donde quise tomar un café pero no tenían prendida la estufa a leña!-, Fitz Roy y Caleta Olivia, ciudad que resultó ser más grande de lo que me esperaba.

12 de enero

El día empezó algo nublado. Dimos unas vueltas por el centro, la costanera y el puerto. Al rato, unas gotas de lluvia nos indicaron que debíamos partir cuanto antes.

En Uzcudúm, un paraje situado 120 Kilómetros antes de Trelew, conocimos a un matrimonio norteamericano que venía desde Alaska y se dirigía a Ushuaia: ¡qué viajecito!, 18.000 Kilómetros. Viajaban en sendas África Twins, con indumentaria y alforjas que nos impresionaron.

Un rato más tarde estábamos llegando a Puerto Madryn, nos gustó un camping del ACA, situado a 3 kilómetros del centro, con servicio de cantina y baños completos. Era justo lo que necesitábamos después de ocho horas de ruta.

13 de enero

Podíamos "quemar" el día y aprovechar la playa, descansar un poco, conocer a la gente, ya que durante 12 días no habíamos parado de manejar.

Walter se lo tomó en serio y terminó rojo como un tomate. La fiebre lo hizo delirar durante dos horas. Hablaba de su niñez y de sus travesuras con la Zanella 125cm3. que aún conserva en Diego de Alvear. Ya recuperado, planificamos el día siguiente.

14 de enero

A media mañana ya estábamos nuevamente sobre la ruta en busca de Sierra Grande, Las Grutas y General Conesa, allí encontramos un grupo de motos que iban hacia La Plata.

Llegamos a Río Colorado exhaustos de calor, nos refrescamos y llenamos el bidón de combustible, para no repetir el error del Km. 90. Extensos montes de caldén colorean el horizonte pampeano, llamando nuestra atención algunos focos de incendio que a lo lejos se divisaban.

Llegamos a Santa Rosa alrededor de las 8 de la tarde, entre mate, facturas y zambullidas en la pileta, relatamos nuestra aventura y terminamos a la noche con un asado espectacular.

Luego de tres días en esa ciudad partí rumbo a Buenos Aires. Un día antes me había despedido de Walter, quien viajó a Diego de Alvear, a visitar a su familia.

17 de enero

Partí rumbo a Buenos Aires. Dejaba atrás cientos de recuerdos y con la sensación de no haber podido relatar en mi reseña todo lo que sentí a cada momento, durante los quince días que duró el periplo. ¿Cómo poder repetirlos sin estar allí? ¿Cómo poder transmitir esas sensaciones? En fin, si pudiera volver una y mil veces, lo haría, acompañado de mis seres queridos para poder compartir con ellos todo lo que viví.

Héctor

 

Ver: Crónica del viaje al fin del mundo I
Ver: Crónica del viaje al fin del mundo II

 

Tiempo total de viaje = 18 días (432 horas).
Tiempo total en ruta = 143 horas (33 % del tiempo total).
Velocidad promedio en ruta = 56 km/h.
Kilómetros recorridos = 8.000 Kilómetros.
Consumo de combustible = 480 litros.

 

Más información:

e-mail: hzorzi@inti.gov.ar
web: www.geocities.com/pampa9/




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