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El Equipo Geos Aventurarse.com en el Desafío Rústico 8
Federico Lausi
- Aventurero


En el 2004 participamos en la Séptima Edición del Desafío Rústico y quedamos atrapados por la calidez de su gente, la muy buena organización y los atractivos paisajes de Uruguay (senderos, cuchillas, playas de arena blanca... ¡un lugar ideal para correr!). No nos podíamos perder entonces esta nueva edición, el Desafío Rústico 8, que se correría el 18 de junio de 2005, cuya logística se hacia un poco más complicada (había que tomar un barco a Colonia, y de ahí viajar 100 kilómetros hasta San José de mayo). Contamos por lo tanto con la ayuda de un equipo de Colonia, nuestros amigos Adriano y Rafael quienes tampoco se pierden estas carreras y por lo tanto nos dieron una mano con el traslado hasta la Hostería del Parque, centro de la organización.

Allí nos recibió Mario Malvasio (Grupo Exploradores), quien venimos conociendo cada vez más, y valoramos mucho su esfuerzo para mantener el espíritu de estas competencias (algo nada fácil en Uruguay, donde los recursos son escasos, o al menos más escasos que en Argentina), lo que por otra parte se transforma en pura voluntad y como resultado se obtienen muy lindas carreras, y como ya dije, una calidez difícil de encontrar.

Esta vez el Desafío Rústico tenia algunas variantes, era en equipos de 3 integrantes, nocturna y con un agregado: orientación. Esta disciplina está cobrando cada vez más importancia, y en esta oportunidad se nos brindó de una cartografía excelente (1:50000), a color, con muy claras referencias y actualizada (en contraste con lo dicho anteriormente, en Argentina los mapas son viejos, y poco claros).

A las 19:00 hs., tras muchos preparativos, con un clima muy frío, a oscuras y después de estudiar el mapa, marcar los PC (los mismos no estaban marcados, sino que te daban las coordenadas) y hacer una breve pero fundamental entrada en calor... ¡se largó la Octava Edición del Desafío Rústico!

A continuación, nuestra experiencia:

Largada

Si bien no eran muchos equipos, a falta de cantidad: calidad. En otras palabras, se contó con la presencia de varios equipos uruguayos cuyo nivel es muy bueno (estaba el equipo ganador de la Buquebús Aventura de Piriápolis, y otro equipo que participó en numerosas carreras, incluyendo el Desafío de los Volcanes). Por otra parte no sería nada fácil para nosotros, ya que siendo “visitantes” no conocíamos la zona, pero por ser una carrera de orientación, para todos sería la misma dificultad (correr mientras se mira el mapa y tomar buenas decisiones sería una clave permanente).

Primera Etapa: 20 kilómetros de mountain bike

Se largo rápido, por un camino de ripio con algunas subidas, pero muy firme (había llovido mucho en los últimos días, sin embargo no presentaba barro). Esto nos ayudó a mantener un buen ritmo, y ubicarnos a escasos 20 metros del pelotón de punta. El primer PC estaba ubicado en una escuela rural, y encontrarla fue fácil (acá se marcaba con una pinza el pasaporte).

Me toco navegar, lo cual es complicado ya que el ritmo fuerte hace que no se pueda ir mirando el mapa constantemente, pero por otro lado lo había memorizado en parte, por lo que no necesitaba consultarlo. Si se complicaba cargar tanto el mapa, como las instrucciones y el pasaporte (es mucha responsabilidad, ya que si se pierde el mapa no podés seguir y en el caso del pasaporte, directamente quedás descalificado).

Marcado el PC1 retrocedimos por el mismo camino 1 kilómetro, hasta encontrar una desviación a la derecha, que nos internó en zona rural, por caminos más angostos, en zigzag donde había que doblar varias veces. Por suerte los punteros se equivocaron y donde debieron doblar a la derecha, lo hicieron en sentido contrario, por lo que pudimos ubicarnos punteros y empezar así a hacer “nuestra carrera”, sin importar lo que hagan los demás, el camino a elegir dependía de nosotros.

Llegamos entonces al PC2 en el primer lugar de la general, este estaba ubicado dentro de un restaurante del Hostal Punta Pueblo, y era un teléfono público (varios PC eran así, teníamos una tarjeta para hacer llamadas, y el teléfono de la organización), cada teléfono tenia un código, que había que mencionar junto con el número del equipo, para poder así comprobar que se había alcanzado el PC.

En esta caso, fue el único PC problemático, ya que el teléfono no funcionaba correctamente y nos alcanzaron 5 equipos hasta que pudimos llamar. Sin embargo salimos disparados y volvimos a estar primeros, manteniendo una formación tipo pelotón (haciendo drafting) por una ruta muy rápida (prácticamente sin viento y llana). Así fue como alcanzamos un punto donde tenía ideado doblar a la derecha, internándonos en los campos y la oscuridad, para cortar camino hasta el aeródromo.

Estas decisiones son las difíciles, ya que por la ruta siguieron varios equipos (ese camino era seguro, pero más largo), sin embargo mi equipo aceptó el riesgo a pesar de perder la punta, y empezamos a correr por el campo (no se podía pedalear del barro que había). Al mirar para atrás, pude contemplar como los equipos que nos seguían, decidieron doblar y perseguirnos (ó sea: le marcamos la ruta a seguir a muchísimos equipos, de estar perdidos, no seríamos nosotros solos).

Al kilómetro nos encontramos con un alambrado eléctrico, que le dió una descarga eléctrica a Lipi, y luego con pastizales muy trabados, lo cual obviamente es imposible de advertir en el mapa. Sin embargo y a pesar de que no se veían luces (recién las vimos al estar muy cerca), alcanzamos el aeródromo y nuevamente lo hicimos en el primer lugar (la orientación del “Tío Fede” no fallaba...).

Segunda Etapa: 10 kilómetros de running

Marcamos el PC y dejamos las bicis. La corrida fue muy entretenida, porque decidimos cortar a campo traviesa, y sin saberlo, nos íbamos a topar con varios alambrados eléctricos. El primero lo vimos, por lo que nos agachamos, pero el segundo, mientras corríamos, nos frenó de golpe y nos dio una descarga que todavía me estoy acordando. Nos levantamos del piso, y lo pasamos. Más adelante, tras cruzar unas vías abandonadas, alcanzamos la ruta, pero antes, ¡oh sorpresa!, un nuevo alambrado eléctrico, pero más alto y más complicado. Lo pude pasar sin problemas, pero cuando pasó Lipi, mientras la ayudábamos, le dio una descarga que por estar todos de la mano nos pegó a los 3. Cada uno cayó de un lado distinto y fue el Negro quien quedó del otro lado (pero ya con miedo...), así que cual atleta de salto en alto, se sacó la mochila y lo saltó, cayendo de espaldas del otro lado como si fuera una película de acción al estilo Duro de Matar.

Trotamos por la ruta hasta una escuelita rural, marcamos el PC y seguimos hasta el pueblo. Acá doblamos antes de lo debido, por lo que tuvimos que tomar caminos alternativos (no calles, sino senderos) que igualmente nos llevaron al PC que debíamos alcanzar. Nos informan ahí que estábamos terceros (lo bueno de estas carreras es que pasás equipos, o te pasan sin darte cuenta, porque era evidente que habían tomado otro camino para llegar al mismo lugar).

Ahora debíamos regresar al aeródromo y tomamos el camino más directo y seguro, por lo que lo alcanzamos rápidamente (pasando un equipo), tan bien ubicados estábamos que la motivación no podía ser más alta, sin embargo, tendríamos una sorpresa al llegar.

Tercera Etapa: 20 kilómetros de mountain bike

Al salir a toda velocidad, Lipi grita “¡pinché!”, por lo que tendríamos que parar y cambiar la llanta, sin embargo esa no sería la solución final, nuevamente el fantasma de “pin fino” nos perseguía, y nos dimos cuenta que las cámaras no servían para reemplazar a la que estaba pinchada, porque el pico no entraba en la rueda.

Este error es un clásico, y haberlo cometido teniendo la experiencia que tenemos era algo poco comprensible, sin embargo lamentarse es perder el tiempo, así que después de evaluar posibles soluciones, decidimos seguir con la cámara pinchada, inflando regularmente.

Sin embargo esto se hizo demasiado tedioso, faltaba mucha carrera y los equipos nos pasaban fácilmente. Decidimos entonces parar en el pueblo y agujerear la rueda con un destornillador para poder poner la cámara con pico grueso. Nos llevó una eternidad, hasta gente del pueblo nos alcanzó un destornillador para ayudarnos. Sin bajar los brazos, y después de más de 20 minutos de demora, volvimos a rodar, y decidimos dejar toda la energía que nos quedaba, para alcanzar a los punteros y retomar nuestra ubicación (difícil, pero nunca imposible).

Marcamos un PC en pleno centro de San José, y de ahí tomamos una ruta (la 11) que es la misma que va a Punta del Este, para alcanzar un pueblito rural, en cuya plaza principal se ubicaba un PC. En este punto nos encontramos con nuestros amigos de Colonia (Rafael y Adriano) quienes de ahí en adelante, fueron nuestros escoltas y compañeros de carrera ya que nos "tiramos" los kilómetros restantes.

Fue así como llegamos hasta la ciudad y marcamos en el PC del estadio para luego volver a salir de la ciudad donde estaba el último. Acá nos cruzamos con los 3 equipos de punta y en un esfuerzo increíble, pudimos alcanzar al que iba tercero y pasarlo (se habían separado sus integrantes, gran error). Nosotros como si fuéramos un solo equipo, íbamos los 6 juntos, turnando quien tiraba y ayudando al que iba más rezagado, y los dos navegadores (Rafa y yo) tomábamos juntos las decisiones para no perdernos y cruzar así la meta.

Tras casi 4 horas de carrera, cruzamos en el segundo lugar de nuestra categoría (pero el primer equipo había recibido ayuda externa, y la organización decidió descalificarlos por actuar en contra del reglamento), de manera que juntos conseguimos el primer puesto para nosotros, y el tercer puesto en la categoría Caballeros para el equipo de Colonia.

Mas tarde nos esperaba una ducha en el regimiento militar (con agua helada, ¡al estilo militar!), una cena y entrega de premios en “El Ombú”, un restaurante de campo donde nos entregaron las medallas y trofeos y una despedida de la organización quienes nos invitaron a participar del próximo desafío, a realizarse en Colonia. ¡Ahí estaremos!

 

 

Nota:

e-mail: fedelausi@ciudad.com.ar
web: www.aventurarse.com/equipos/geos/

En esta competencia el equipo estuvo integrado por Federico Lausi, Ricardo "Negro" Calderón y Lida "Lipi" Osores Soler.

Toda la información del equipo Geos Aventurarse.com está en el Informe Especial que se publica en el portal.



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