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Planificando nuestras vacaciones en bici
Gustavo González -
Experto Aventurarse

La Argentina posee un vasto territorio y multiplicidad de caminos para recorrer con una mountain bike. En armonía con la naturaleza, utilizando un vehículo no contaminante y silencioso, económico, bien recibido en la mayoría de los lugares y contando con el orgullo de llegar por nuestro propio esfuerzo, podemos tener unas excelentes vacaciones o una pesadilla si no planificamos nuestro viaje.

Lo primero, los objetivos y el lugar: ¿Para qué?, ¿adónde?, son las preguntas fundamentales que nos debemos hacer, antes de cualquier excursión. Por ejemplo, "quiero cruzar la Cordillera de los Andes, pero no quiero matarme con las trepadas; quiero hacer etapas cortas y disfrutar de cada lugar". Para llevar a cabo este objetivo, los lugares adecuados son los pasos cordilleranos de la Patagonia: son de baja altura, el clima es benigno en verano, hay poblaciones cercanas y contamos con excelentes paisajes, con bosques, montañas y lagos, por ejemplo, en los pasos de Carirriñe y Hua-Hum (San Martín de los Andes), Cardenal Samoré (Villa La Angostura), Pérez Rosales (Bariloche) o Futaleufú (Esquel).

En cambio, si nuestro objetivo se vincula más con lo físico, con el esfuerzo y la altura, o con la gesta de San Martín, los lugares elegidos serán Mendoza o San Juan. Contamos con pasos más elevados, subidas y bajadas más difíciles y un clima no siempre agradable. Son, Paso Pehuenche, al sur de Malargüe (Mendoza), túnel vial Cristo Redentor (asfaltado, en Mendoza) o Agua Negra (en San Juan).

Por el contrario si nuestro objetivo es orientar nuestras ruedas a lugares poco impactados por el hombre y nos atrae la flora o fauna, son ideales los parques nacionales: Iguazú con sus cataratas, Calilegua (Jujuy) o El Rey (Salta), son los parques con mayor diversidad de especies del país, siendo ideal su visita en otoño, invierno o primavera. Más cerca de Buenos Aires, en Entre Ríos, y con menos calor, encontramos el Parque Nacional El Palmar, con bosques de palmeras, selva en galería y playas sobre el Río Uruguay.

Los bosques andino-patagónicos, se encuentran protegidos en los parques nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Puelo, Los Alerces, Los Glaciares y Tierra del Fuego. Son ideales para pedalear en verano, contando con diferentes opciones de picadas o caminos de ripio. Es importante consultar al guardaparque sobre los senderos habilitados para la bici.

Si nos atrae la soledad, las grandes distancias, el viento y el ambiente estepario, tenemos que hablar de la Patagonia extra andina. Exigentes travesías se pueden hacer a lo largo de la Ruta Nacional 40, desde Esquel hasta Calafate, o un muy interesante recorrido por el valle del río Chubut, desde El Maiten hasta el Océano Atlántico.

En cambio, si tenemos poco dinero o escasos días, pero nos atrae la montaña, las sierras interiores nos esperan en Córdoba, San Luis o Buenos Aires, con excelentes opciones para todos los niveles.

Por ultimo, si nos interesa el contacto con las culturas autóctonas, el Noroeste (NOA) es el lugar. La Quebrada de Humahuaca y los Valles Calchaquíes conjugan naturaleza y genuina tradición, pero no son recomendables para el verano por coincidir con el período de lluvias.

La recopilación de información

Una vez que tenemos bien claro qué vamos a hacer y hemos seleccionado el lugar, viene la recopilación de información para, posteriormente, trazar los recorridos a seguir. Es útil visitar bibliotecas como la de Parques Nacionales (Av. Santa Fe 690, Buenos Aires. Tel: +54-11-43110303), de Geografía (Facultad de Filosofía y Letras. Puán 470, Buenos Aires. Tel: +54-11-44320334/0606). Lectura de artículos de revistas de turismo como Aire y Sol (actualmente "Aire Libre"), Weekend, Tiempo de Aventura, Biciclub o Al Borde, o una recorrida por la casa de provincia respectiva. También nos podemos contactar con personas que conozcan el lugar o que ya hayan realizado el mismo recorrido que nosotros pensamos emprender.

En la actualidad, Internet es la fuente más rápida para conseguir información. Desde sitios oficiales de países, provincias, comarcas, hasta propuestas organizadas de grupos, agencias de turismo o servicios de alojamiento. Mucha información está en la red y con ayuda de buscadores todo se puede encontrar.

Un punto fundamental es contar con buenos mapas. Existen de dos tipos:

Mapas Viales
: destacan caminos pavimentados y de tierra. Su gran ventaja es que están actualizados y su desventaja es que no se detallan los caminos secundarios y el tipo de terreno a transitar, y su escala es pequeña. Se recomiendan los del Automóvil Club Argentino.

Cartas Topográficas
: en ellas se representa la superficie terrestre con sus elementos, tanto naturales como artificiales. La gran ventaja es su escala grande (1:50.000 y 1:100.000), lo que nos da un gran detalle de la superficie a recorrer y trae gran cantidad de información (representada con distintos signos cartográficos). Por ejemplo: distintos tipos de caminos (pavimento, tierra, huella, picada, etc.); vías férreas, alambrados, poblaciones, casas aisladas, etc; tipo de vegetación, arroyos, bañados, lagunas, relieve. La desventaja es su desactualización y su costo relativamente elevado ($ 5 cada carta). Se consiguen en el Instituto Geográfico Militar: Av. Cabildo 301, Buenos Aires. Tel: +54-11-47710563.

Con toda la información recolectada, iremos armando los distintos recorridos o etapas. También podemos reformular nuestros objetivos iniciales.

Otro punto a tener en cuenta son las velocidades promedio de pedaleo: en terreno llano, sin viento, podemos avanzar a 15 Km/h. En caminos de montaña, la velocidad puede disminuir a 12 Km/h, y entre 10 y 4 Km/h en las picadas, según su dificultad. Un día de fuerte viento en contra, se puede avanzar muy poco: 30 o 40 Kilómetros. En cambio, con viento a favor podemos llegar aproximadamente a los 150 Kilómetros de recorrido, dependiendo de la zona y tipo de camino.

El grupo

Responde a la pregunta, "¿con quiénes voy a hacer el viaje?". Edad, cantidad, sexo, relación entre las personas (novia/o, amigos, parientes, conocidos), experiencia de cada uno, estado físico y otros, son ítems a tener en cuenta. Normalmente, el viaje no fracasa si todos compartimos el mismo objetivo. Dicha meta debe ser una decisión compartida y grupal y son importantes las reuniones previas de los integrantes. Otro aspecto a tener en cuenta es conocer los propios límites del grupo y no embarcarse en aventuras que superen la experiencia con que se cuenta, a la vez que respetar los obstáculos que la naturaleza nos pone.

Una alternativa es viajar en solitario. Durante el pedaleo el ciclista va entretenido, pero al acampar, al cenar o en las paradas de descanso se siente la necesidad de hablar con alguien, de compartir la experiencia. Durante un fuerte viento en contra o mojado bajo la lluvia es muy fácil abandonar y la voluntad debe ser férrea para continuar con la travesía.

El equipo

Para viajar con la bici, con todo nuestro equipaje a cuestas, es necesario realizar algunas modificaciones en nuestras máquinas. Si sólo realizamos recorridos cortos, desde una base fija (camping, albergue u hotel), alcanza con montar un portaequipaje trasero. Pero si nuestro objetivo son las largas travesías, las opciones son: bolso frontal (de manubrio), montar un porta trasero más otro delantero o dos porta alforjas que se sujetan a la horquilla. La decisión por uno u otro sistema depende de la duración de la travesía o la cantidad de equipo a llevar.

Las alforjas cumplen la función de "bolsos de transporte". La idea es llevar el peso lo más cercano posible del piso. Cuanto más alto lo tengamos es mayor la posibilidad de desequilibrarnos. Por este motivo, no es recomendable llevar una mochila en la espalda (la misma sólo se recomienda en aquellas picadas en las cuales hay que portear la bici).

En las travesías, es conveniente cargar los elementos más pesados (por ejemplo la comida, parte de la carpa, calentador, etc) en el fondo de las alforjas. Los intersticios se rellenan con ropa y en la parte más alta se disponen los elementos más livianos.

Siguiendo por atrás disponemos sobre el portaequipaje la colchoneta aislante y una mochila chica, con algo de ropa (todo embolsado y atado con tensores).

En el porta delantero podemos ubicar la bolsa de dormir y en una alforjita de bajo asiento llevamos las herramientas más usadas.

Herramientas: 2 desmontacubiertas. Juego de llaves "Allen". Llave inglesa. Llave fija nº 15. Destornillador tipo "Phillips" y plano. Ajusta rayos. Corta cadena. Llave para palancas y juego de dirección. Extractor de piñones. Pinza. Martillo de goma. Llave de conos. Llave para juego de dirección.

Repuestos: 1 cubierta para todo el grupo. Varias cámaras. Parches y solución. Cables de cambio y freno. Lubricante. Tornillos y tuercas varias. Bolillas. Eslabones de cadena. 5 rayos. Trozo de cubierta.

A manera indicativa se puede consultar la lista de equipo sugerido, para una travesía de diez días de duración en un área carente de servicios:

Travesía Parque Nacional Lanín
  • Equipo indispensable:

    -Mountain bike en buenas condiciones mecánicas, con un mínimo de 18 velocidades.
    - Casco. (los de un impacto son los mejores).
    - Antiparras (protegen los ojos de la tierra y el viento).
    - Par de alforjas traseras + portaequipaje trasero.
    - Bolso frontal o portaequipaje delantero.
    - Bolsa de dormir de buena calidad.
    - Colchoneta aislante de 5 mm de espesor.
    - Caramañola de ½ litro.
    - Linterna y pilas.
    - Tupper chico.
    - Cubiertos y jarro.
    - Mochila chica.
    - 3 tensores.
    - Red de moto.
    - Líquido antipinchaduras (colocado en ambas ruedas). - Cámara de repuesto.
    - Protector de descarrilador trasero.
    - Pie.
    - Destellador.
    - Kit de reparación de pinchaduras.
    - Inflador.
    - Ciclocomputadora.

  • Indumentaria:

    - Remera de ciclista.
    - Calza de ciclista.
    - Par de guantes para cicloturismo.
    - 2 pantalones largos (bombacha de campo y jogging).
    - Camisa de manga larga.
    - Remera.
    - Malla.
    - 2 pares zapatillas.
    - 3 mudas de ropa interior.
    - 3 pares de medias.
    - Rompevientos impermeable y que respire.
    - Polar o pulóver de lana.
    -Toalla chica.
    - Gorrito de lana.
    - Pañuelos.

  • Otros elementos:

    - Protector solar.
    - Elementos de higiene personal.
    - Papel higiénico.
    - Crema humectante.
    - Bolsas de residuos chicas y bolsas de consorcio.
    - Medicamentos personales.
    - Cámara y rollos de fotos.
    - Cadena y candado.

  • Equipo grupal:

    - Botiquín completo.
    - Handis o celular.
    - Calentador y combustible.
    - Olla con tapa.
    - Cinta de embalaje.
    - Mate, bombilla y pava.
    - Carpa liviana.
    - Mapas.
    - Cordín
    .


Para tener en cuenta

Duración: ¿Cuánto tiempo vamos a estar viajando? Días, semanas o meses.

Costo: ¿Cuánto cuesta? Esta variable depende de la distancia y el medio de transporte elegido, la duración y el tipo de alojamiento. Por el contrario, la comida no incide mucho en nuestro presupuesto.

Alojamiento: ¿Dónde dormir? Al aire libre, en carpa, en hotel.

Transporte hasta el lugar: ¿Cómo llegar? En auto, combi, bus, barco, avión. Tener en cuenta cómo transportar la bici y su embalaje.

Seguridad: Incluye la posibilidad de asistencia médica, hospitales cercanos y el aviso a familiares, guardaparque o gendarmes de nuestro recorrido.

Preparación física: Mediante un entrenamiento adecuado podemos llegar en mejores condiciones a la fecha de salida y no transformar nuestro viaje en un sufrimiento.

Alimentación: ¿Qué comer? Con una buena alimentación se puede llegar a cualquier lugar. O si no, pregúntenle a Mariano Loréfice.

Básicamente las recomendaciones son:

  • Contar con la mayor cantidad de calorías, en el menor peso posible. Preferir los alimentos deshidratados e integrales, ricos en hidratos de carbono. Descartar alimentos con mucha grasa, salsas pesadas y productos con conservantes y colorantes artificiales.
  • Ingerir, como mínimo, cuatro comidas diarias: desayuno fuerte, almuerzo frío (vianda), merienda y cena caliente.
  • Consumir mucho agua, para no deshidratarse, frutas, frutas secas y caramelos.

Bueno, estas son algunas de las cosas a tener en cuenta para preparar unas vacaciones. Si son "fiacas", no disponen de tiempo o no tienen con quién salir, una opción muy recomendable es participar de una travesía organizada. Modestamente, les recomiendo las mías.

 

 


Más información: gustavo.gonzalez@aventurarse.com



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