El Portal Latinoamericano de la Aventura y el Turismo

Suscribite
 
Elegí
Aventurarse
como página
de inicio

Agregá
Aventurarse
a tus favoritos

Recomendanos
a un amigo

K42 2003: Travesía única en "El jardín de la Patagonia"
Sebastián Busader
- Colaborador


La paradisíaca y coqueta Villa La Angostura (Neuquén, Argentina) albergó a cientos de "audaces" que se le atrevieron a una exigente carrera por legendarios bosques y montañas, en uno de los lugares más hermosos de la cordillera argentina. La "Madre Natura" debe haber sentido una sensible inspiración cuando decidió darle vida a tamaña belleza. La cordillera te intimida. Invade esa sensación de sentirse apenas un granito de arena ante tanta grandeza. Pero a la vez es un suspiro de placer descendido desde el cielo. En medio de ella nos sentimos vivos, libres, transportados, montados en sus cimas y horizontes. Sumergidos en un clima particular, único, inigualable.

Villa La Angostura es una aldea de montaña encallada en el sur de Neuquén, sobre la margen noreste del colosal y mítico lago Nahuel Huapi. Los lugareños inflan el pecho y afirman que este lugar de ensueño es nada menos que "El jardín de la Patagonia". Y no es para menos. Rodeadas por una vegetación paradisíaca, esta villa se abre rodeada por un colosal faldeo formados por los cerros Bayo (1782 metros), Inacayal (1840 metros) y Belvedere (1992 metros).

Es una maravilla entre tantas maravillas. Un escenario pintado por el mejor especialista. Es paz y tranquilidad, pero a la vez es aventura y adrenalina. Es un oasis en el alma, leyenda y misterio. Un paraíso donde el verde parece ser infinito, las nubes bajan para sentir las caricias de las perfectas cumbres, y los espejos de agua dibujan pictóricas siluetas. Un lugar para los amantes de la tranquilidad, pero también para los que se sienten libres con los deportes de montaña y lo extremo. Pesca, rafting, travesías en kayak y canoa, cabalgatas, mountain bike, rapel y escaladas, trekking, buceo... De todo y para todos.

La carrera

El domingo 5 de octubre de 2003 más de 450 "audaces" se sumergieron en una exigente aventura que tuvo un color único. La empresa Patagonia Eventos lanzó la primera edición del "K42 Adventure Marathon", una travesía de cross country en la que los competidores se introdujeron en tupidos y legendarios bosques de cohiues y arrayanes, escalaron cerros decorados por la nieve y sintieron en sus rostros la inigualable frescura emanada de preciosos lagos y ríos de la zona. La competencia fue la excusa ideal para inmiscuirnos en esta hechizante aventura de sensaciones, que deja extasiado, que invade con su biodiversidad y un microclima camaleónico que rocía cada metro de este latigazo de belleza natural.

Fue una carrera de 42 kilómetros que dejó cuerpos inertes, al borde de claudicar. Una competencia que albergó a cientos de visitantes, que llegaron de tierras como Chile, Uruguay, Brasil y España. Una travesía que ganó un muchacho llamado Alejandro Ríos, de Cinco Saltos, provincia de Río Negro. Una prueba que se definió en los últimos diez kilómetros, cuando los militares Nelson Ortega y Germán Retamal, los acechadores de turno, se vieron opacados por el andar soberbio del triunfador.

También hubo lugar para los aficionados. Porque la familia no poda quedar afuera de este paquete de sensaciones. As¡, pequeños, adolescentes, padres y abuelos (más de 150) le dijeron sí a una carrera de 14 kilómetros, que se realizó en forma simultánea al K42, por esta "cintura cósmica del sur". La competencia fue una especie de bautismo de fuego. Para muchos fue la primera vez que les hacían frente a 42 durísimos kilómetros de montaña, inmersos en un terreno que mostró un enorme grado de dificultad. Muchos troncos que debieron saltar, suelos enraizados, exigentes trepadas con barro, sectores con varios centímetros de nieve fue parte del paquete de obstáculos que les complicaron las cosas.

Y como era de esperar, fue una fiesta total. Una película que protagonizaron cientos de lugareños y visitantes en un escenario de ensueño, en el "Jardín de la Patagonia". Porque la competencia se lanzó con la presencia de amenazantes nubes reflejándose en el cristalino lago Espejo, recorrió un añejo bosquecito de cohiues, pasó por la costa del río Correntoso, el más corto del mundo y un Edén para pescadores, y sintió la temible trepada al Bayo, bañado con el rocío de nubes y nieve. El sol escapó de su carcelero y el paisaje mostró un óleo magnífico, supremo.

Sin lugar a dudas, nadie perdió. Todos se fueron triunfadores. Disfrutar de un día como aquel en uno los lugares paradisíacos de la cordillera argentina fue un premio más que suficiente. Valió la pena el salomónico esfuerzo.

 

 

Nota:

e-mail: info@patagoniaeventos.com
web: www.clubdecorredores.com

Toda la información del K42 2003 está en el Informe Especial que se publica en el portal.



Copyright 2000 - 2007 Aventurarse.com

info@aventurarse.com




Carreras de Aventura por país