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    Anochecer de una aventura exitosa

 

"Gracias a todos, a los que están cerca, a los de lejos, a los viejos, a los nuevos, a los que ya se fueron y a los que todavía no llegaron. Nuevamente gracias y hasta la próxima."

Esta frase, enviada por los integrantes de la expedición Aconcagua On Line en su último mensaje, el día 6 de marzo, resume las sensaciones que les dejó la experiencia en el cerro más alto del continente.

Fueron casi veinte días de aventura, en los que les tocó vivir un poco de todo. Días de pesadas ascensiones porteando equipos. Otros de disfrute del paisaje y de descanso. Ansiedad por llegar a la cumbre. Satisfacción por haberlo logrado. Melancolía por tener que volver.

Y fueron casi veinte días en los que se puso seguir paso a paso su evolución a través de internet, con crónicas diarias, fotografías y hasta la posibilidad inigualable de comunicarse a través de los chateos.

Vale la pena entonces hacer un racconto de la expedición, expuesto aquí a partir de las propias sensaciones que los siete protagonistas trasmitieron durante su ascenso. Aquí, la aventura en retrospectiva:

20 DE FEBRERO: Por fin en la montaña. Después de dos días de preparativos en la Ciudad de Mendoza, llegan al campamento "Los Puquíos" desde donde comenzará la travesía. Con 500 kilos de equipos y muchas ilusiones, lo primero es disfrutar de las bellezas del paisaje como el imponente Cerro Tupungato. Utilizan por primera vez los paneles solares para cargar las baterías de los teléfono, y comprueban que funcionan a la perfección.

21 de FEBRERO: Buscando el Campamento Base. Comienza la caminata. La primera parada nocturna es la Confluencia de los ríos Horcones Superior e Inferior. Son 3.300 metros sobre el nivel del mar, es decir 1000 menos que Plaza de Mulas que es el Campamento Base desde donde comenzarán la aclimatación. Arribados a "Confluencia" a las 18 horas, se dedican a descansar y a comer bien. Al día siguiente seguirán la marcha. Mientras tanto, el clima los trata amigablemente: 8°C.

22 DE FEBRERO: Caminar para volver al mismo sitio. Cuatro horas de caminata separan Confluencia de Plaza Francia (a 3.950 metros). En esta etapa los tiempos son lentos. Hay que portear pesados equipos y luego volver al punto de salida por más cosas. Esto resulta, además, una buena técnica para aclimatarse a la altura. En Plaza Francia quedan "empequeñecidos por la inmensidad de la Pared Sur" del Aconcagua. La altura también comienza a hacerse sentir. El frío, afortunadamente, aún no.

23 DE FEBRERO En Plaza de Mulas. Duelen cuerpos y cabezas al llegar a Plaza de Mulas, tras siete horas de caminata y ayudados por bastones y mulas. Pero la carga que portan y la altura comienzan a producir sus efectos. La temperatura promedio es de 8° C, aunque a ciertas horas se llega a estar a 0° C. Esperan descansando que llegue la noche para realizar el primer chat previsto. Conocen aventureros alemanes, vascos, austríacos y brasileños. Es el momento de diseñar la estrategia a seguir para lograr su objetivo de llegar a la cumbre.

24 DE FEBRERO A descansar. Día tranquilo para el grupo. La noche anterior vivieron una intensa emoción con el chat que les permitió comunicarse con los afectos y otras personas "del llano". La relación entre ellos es óptima y aprovechan para hacer sociales. Los mareos van pasando de a poquito.

25 DE FEBRERO El primer porteo. A las 10:30 hs salieron con gran cantidad de equipo a cuestas. Una subida de 1000 metros hasta el campamento "Cambio de Pendiente". El ascenso resulta pesado, llegando al lugar de destino a las 18 hs. La bajada, sin embargo, la hacen livianitos y en un vertiginoso "slalom". Antes de eso, llaman por teléfono a las familias "desde 5200 metros de altura".

26 DE FEBRERO Llegó la nieve En el campamento habían tenido durante la noche anterior la primera nevada y un incesante viento. El día no predispone a hace grandes actividades físicas. Más bien a disfrutar del lugar y descansar del trajín del día anterior. La otra actividad que los llama es la ingesta de exquisitos y abundantes manjares preparado por los "chefs" Julio Vianna y Gerardo Savenia, guía y porteador, respectivamente. Los -7° C, que no aflojan durante todo el día, los obliga a comer, comer y seguir comiendo, especialmente alimentos con alto contenido calórico. Si al día siguiente mejora el clima, saldrán hacia el Cerro Bonete (5.100 metros) como parte de la aclimatación.

27 DE FEBRERO Mejor nos quedamos La noche les había deparado más nieve, ya no solo en el campamento sino dentro del las carpas. Por la mañana soportan terribles –15° C y "pasan el tiempo" construyendo un gran muñeco de nieve dedicado a los "amiguitos" del programa de televisión Nivel X, del canal Magic Kids. En fin, las responsabilidades volverán al día siguiente. El plan: portear equipo a Nido de Cóndores (5.400 metros).

28 DE FEBRERO Cambio de planes La idea de portear a Nido de Cóndores no prosperó. No quieren perderse los paisajes que ofrece el Cerro Bonete (5100 metros) y deciden ascenderlo. De paso es un buen modo de continuar la aclimatación. Con una temperatura de –8° C realizan una ascensión livianitos de peso y fotografiando la belleza del lugar. Cruzan a través de penitentes (formaciones de hielo que semejan personas). Al llegar a la cumbre del Bonete realizan una transmisión y emprenden la vuelta a Plaza de Mulas.

29 DE FEBRERO Día de lecturas y visitas. El día en Plaza de Mulas pinta más caluroso que los anteriores. En este marco aprovechan para dedicarse a hacer sociales, recibiendo la visita del montañista mendocino Heber Orona. Parte del día lo dedican a la lectura de "novelas" y "ensayos". Según comentan, Gadi Slomka, director de la expedición se entretiene con una "Agenda telefónica de medios radiales y televisivos". Este comentario alude más bien al excelente estado del ánimos por el que atraviesan. No pierden la paciencia. La aclimatación está terminando y empieza a vislumbrarse el momento de buscar la cumbre del techo de América.

1° DE MARZO Preparar el ascenso. Cargan las baterías, embalan las note-books y los teléfonos celulares. Revisan también el botiquín de primeros auxilios y toman una pequeña "clase" sobre el tema. Está todo listo para ascender al campamento de altura de Nido de Cóndores.


2 DE MARZO Una dura travesía. Con gran cantidad de peso a cuestas van hacia Nido de Cóndores. Son siete horas y media en total, y a armar campamento. Lo primero que hacen allí es derretir nieve, el único modo de obtener agua a esa altura.


3 DE MARZO Descanso en las alturas. El día impone un relax en los 5400 metros de "Nido". Empiezan a pensar en ascender el día domingo 5 de marzo. El frío empieza a ser un factor determinante (-15° C).

4 DE MARZO Se sienten listos. El amanecer del día los sorprende con –16° C y las paredes interiores de la carpa heladas. El grupo se siente preparado para intentar la cumbre. La aclimatación se hizo en tiempo y forma. Mientras tanto esperan, muy abrigados, que llegue la hora de salir (4:00 de la mañana del día siguiente) para buscar la cumbre. Primero deben intentar descansar porque falta lo más difícil.

5 DE MARZO Finalmente, la cumbre. Salieron de Nido de Cóndores a las 4:30, pasando por Berlín (5.800 metros). De a poco aparecen algunas dificultades personales. Pedro Fina decide bajar, al sentirse afectado por la altura. Adrián Iriarte lo hace más tarde por el mismo motivo. Gadi Slomka se siente agitado a los 6.300 metros y decide no retrasar al resto. Finalmente, a las 17:30 horas, Julio Vianna, Gerardo Burgos y Gerardo Savenia tocan el cielo con las manos desde el techo de América. Con la compañía espiritual del resto del grupo.

6 DE MARZO A disfrutar y desarmar el campamento. Todo el grupo disfruta del logro, mientras van desarmando el campamento de Nido de Cóndores. Planean salir hacia Puente del Inca al día siguiente, aunque primero deben bajar a Plaza de Mulas. Llega el momento inevitable de dejar atrás el Centinela de Piedra. Los invade la "melancolía por tener que dejar semejante lugar".

El Aconcagua ha estado un poco más cerca de todos gracias a este grupo de expedicionarios, que decidieron compartir sus experiencias en la montaña. Y vaya si lo hicieron. A ellos, la aventura les dejó seguramente varios logros. Pero sin duda, entre los más importantes están el haber sido parte del Aconcagua, con cumbre incluida y un respeto absoluto por el medio ambiente, y haberse dado el gusto de compartir todo eso con el mundo a través de fotos, relatos y chats. Será hasta la próxima aventura.



En www.aconcaguaonline.com.ar podés ver detalles día por día de la expedición.



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